REINCORPORARSE AL DEPORTE TRAS UN CÁNCER

Hoy en día en las personas que han sufrido cáncer la enfermedad cardiovascular es la más habitual. Esto ocurre debido a:

- Por el uso de medicamentos cardiotóxicos, que son muy eficaces en el tratamiento contra el cáncer, como la radioterapia.
- Por la reducción de actividad física
- El deterioro de la composición corporal: en la que se produce elevación de grasa y se disminuye la musculatura.
Debemos empezar por conocer los distintos tipos de ejercicios de los que se puede componer un entreno:

- ejercicios de baja- moderada intensidad, ya que es la mejor forma de eliminar todo aquello que se depositado en el cuerpo tras no realizar actividad física.
- ejercicio de alta intensidad ya que este reduce la tasa de mortalidad en el cáncer.
- ejercicio de alta intensidad interválica ya que este hace que podamos aumentar el consumo máximo de oxigeno que realizan nuestros músculos al hacer actividad física.

¿Por cuál debemos empezar si hemos sufrido cáncer?

Se puede realizar entre la alta intensidad interválica o pasando desde moderada a alta intensidad. Es necesario que las personas tengan una vida que incluya la actividad física pre y durante el tratamiento del cáncer ya que la mejora de la salud cardiovascular después del tratamiento mejorara.

Lo ideal es que después del tratamiento se haga un entrenamiento alrededor de una hora:

- 20 minutos de entrenamiento de fuerza
- 30 minutos de entrenamiento cardiovascular

Previamente 4 minutos de calentamiento para llegar al 60 por ciento de la frecuencia cardiaca, 4 minutos al final para ir disminuyéndola. Y no debemos de olvidarnos de los estiramientos de aquellos músculos que hayamos utilizado durante el entrenamiento.